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TESOROS PATRIMONIALES DEL TEATRO NACIONAL DE CUBA

¿Ha asistido usted a algún espectáculo en la sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba? ¿Ha caminado por su elegante lobby? ¿Ha observado su decoración?

Hoy lo invitamos a descubrir uno de los tantos tesoros patrimoniales del Teatro Nacional de Cuba.

El complejo cultural de Paseo y 39, colindante con la Plaza de la Revolución, es un lugar asombroso en medio de la ciudad. No solo por su programación de lujo, su arquitectura y sus lugares al aire libre sino también por “las joyas” que guarda celosamente en su pinacoteca, sus jardines así como en sus áreas  interiores y exteriores.

Resalta por su belleza el mural “Figuras de Teatro” (1961- duco sobre hormigón), ubicado en el vestíbulo de la sala Covarrubias, una de las piezas monumentales del reconocido artista visual René Portocarrero (La Habana, El Cerro, 24 de febrero de 1912-La Habana, 7 de abril 1985). También el teatro posee cuatro de los cinco bocetos en óleo sobre tabla, que el artista realizó para luego llevarlos al gran formato. De ahí que la galería de arte de ese recinto lleve el nombre de quien es considerado como una de las figuras cimeras de las artes visuales cubanas.

En la década de los años 50 muestra su maestría en el trabajo cerámico en el capitalino Taller Experimental de Santiago de Las Vegas. Creó numerosos murales en diversas técnicas. Entre los más importantes, está el del Teatro Nacional de Cuba, indiscutiblemente ligado a uno de sus momentos de esplendor, donde resaltan las características del barroco, la mascarada y el carnaval.


En su libro “Pintura Cubana: Temas y Variaciones”, la crítica de arte Adelaida de Juan, escribe al hacer referencia a la labor de René Portocarrero:

“En la década del sesenta resurge la exuberancia inicial de la línea y del color, pero ya no ceñida al Cerro sino en un despliegue total del color, gran síntesis de edificios, calles, estatuas y, sobre todo, la atmósfera misma de una ciudad reencontrada por el pintor.”

Siguiendo el pensamiento de esa excepcional especialista, el maravilloso ambiente de la sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba está sustentado, entre otros detalles, en la magia y luminosidad de ese magistral mural.  
A propósito de esa obra, les propongo conocer, en apretadísima recapitulación, al artista René Portocarrero. Él es un creador con una formación, en lo fundamental, autodidacta, apoyada en un talento extraordinario. Desde los años 30 comienza a formar parte del círculo de los grandes artistas, en lo que se ha dado en llamar la Vanguardia de los pintores cubanos. En 1944 realiza su gran exposición personal, con 140 obras, en el Salón de Ciencias de la Universidad de La Habana. Para aquilatar su virtuosismo baste mencionar que en 1951 recibe el Premio Nacional de Pintura por su óleo “Homenaje a Trinidad”. Fue el ilustrador de “Los Cuentos Completos”, de Onelio Jorge Cardoso, nuestro Cuentero Mayor. Recibió el Premio Internacional “Sambra” en 1964 en la VII Bienal de Sao Paulo, Brasil, como reconocimiento al mejor conjunto presentado y dos años después sus “Retratos de Flora”, son exhibidos en la XXXIII Bienal de Venecia, Italia. Su creación pictórica comprende, además, ilustraciones y viñetas para libros, revistas y catálogos de arte así como diseños gráficos y vitrales.

En 1981 es condecorado con la Orden Félix Varela de primer grado que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba en reconocimiento a su notorio desempeño artístico y al indudable valor de la obra de toda su vida.
Mientras tanto, se está preparando una exposición itinerante de cien piezas que recorrerá entre 1982 y 1984 varios países de Europa.

Dos años antes de su fallecimiento, se exponen en el Museo Nacional de Bellas Artes obras de las series “Transfiguraciones” y “Madres eternas”.

Después de este resumen, le recomiendo que cuando llegue a la sala Covarrubias disfrute a plenitud de su estancia allí y llévese consigo, en una autofoto (selfie) o en una instantánea digital, el célebre mural “Figuras de Teatro”, de la autoría de René Portocarrero, uno de los imprescindibles de la cultura cubana y universal.

Nota / Duco: Laca de nitrocelulosa, cuya disolución se utiliza para pintar con pistola de aire comprimido.

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